Afganistán
Información basada en el Informe del Secretario General al Consejo de Seguridad (A/67/845–S/2013/245) publicado el de 15 mayo de 2013.
En 2012, el equipo de tareas de vigilancia y presentación de informes en el Afganistán informó de 66 casos de reclutamiento y utilización de niños varones, algunos de los cuales tenían incluso hasta 8 años de edad. No obstante, la verificación de tales casos siguió planteando problemas a causa de la situación imperante de conflicto y de las consiguientes limitaciones relacionadas con la seguridad.
Durante el período sobre el que se informa, 47 niños fueron al parecer reclutados y utilizados por grupos armados, concretamente por las fuerzas de los talibanes, incluidos el Frente de Tora Bora, Jamat Sunat al-Dawa Salafia y la red de Latif Mansur, así como la red Haqqani y el grupo Hezb-e-Islami. La mayoría de los niños fueron utilizados para fabricar y colocar artefactos explosivos improvisados y para transportar provisiones. Por lo menos diez niños fueron reclutados por grupos armados para perpetrar ataques suicidas. El 8 de septiembre de 2012, un niño de 16 años perdió la vida mientras perpetraba un ataque suicida en la entrada del cuartel general de la FIAS en Kabul. Durante el ataque, siete niños perdieron la vida y otros dos resultaron heridos. Se informó también del reclutamiento transfronterizo de niños entre el Afganistán y el Pakistán por grupos armados, incluidas las fuerzas de los talibanes. En varios casos, los niños detenidos informaron de que habían recibido formación militar en madrazas de las zonas fronterizas del Afganistán y el Pakistán. En febrero y en septiembre de 2012, un portavoz de los talibanes negó la información recibida de que las fuerzas de los talibanes habían reclutado, utilizado o secuestrado a niños.
A pesar de los requisitos sobre la edad mínima para el alistamiento, al parecer la policía nacional del Afganistán y la policía local afgana procedieron al reclutamiento de 19 menores en 2012. Por ejemplo, en mayo de 2012 se observó a un niño de 14 años con uniforme de la policía en una comisaría de policía de la ciudad de Kandahar, presuntamente reclutado por un familiar. Durante el período sobre el que se informa, el equipo de tareas en el país celebró consultas con el Gobierno para determinar si había niños reclutados en la policía nacional e impedir el reclutamiento de menores. Además seguía preocupando la utilización irregular de niños para realizar tareas relacionadas con la seguridad en las Fuerzas de Seguridad Nacionales del Afganistán, que incluían a la policía nacional, la policía local afgana y el ejército.
En 2012 el equipo de tareas en el país documentó 189 casos de niños varones detenidos por las autoridades afganas en centros de rehabilitación de menores. Un número no determinado de niños se encontraba en centros de detención de la policía nacional y la Dirección General de Seguridad. El equipo de tareas en el país expresó preocupación por los constantes informes de malos tratos en esos centros de detención, la exhibición pública de niños detenidos en los medios nacionales de comunicación y la falta de documentación y de seguimiento sobre la puesta en libertad de esos niños. Seguía sin saberse el número exacto de niños recluidos en centros de detención de las fuerzas militares internacionales. No obstante, en julio de 2012 el equipo de tareas en el país recibió información según la cual había por lo menos 90 niños en centros de detención de las fuerzas militares internacionales en Parwan. El 25 de marzo de 2013, el centro fue traspasado a las autoridades afganas. Mi Representante Especial también fue informada por el abogado de Hamidullah Khan, varón paquistaní, de que, en agosto de 2008, cuando tenía 14 años de edad, había sido detenido por fuerzas estadounidenses cerca de la frontera entre el Afganistán y el Pakistán y que había quedado detenido durante más de cuatro años en la base de la Fuerza Aérea en Bagram sin que se le imputara oficialmente ningún cargo, al parecer por razones de seguridad. Las Naciones Unidas no tienen acceso a él ni información adicional.
El equipo de tareas en el país informó sobre 18 casos de secuestro que habían afectado a 67 niños varones. La información verificada atribuía tales secuestros a los talibanes, la policía local afgana y otras milicias progubernamentales. Se secuestraba a niños para reclutarlos y someterlos a abusos sexuales y también a intimidación cuando las familias colaboraban o se consideraba que colaboraban con el Gobierno o las fuerzas militares internacionales. En un caso ocurrido el 29 de agosto de 2012, los talibanes secuestraron y decapitaron a un niño de 12 años en la provincia de Kandahar como represalia contra su hermano, agente de la policía local.
El equipo de tareas en el país documentó 1.304 casos de niños víctimas del conflicto. De ellos, se atribuían a grupos armados, incluidas las fuerzas de los talibanes, 283 casos de niños muertos y 507 casos de niños heridos. Se atribuían a fuerzas progubernamentales, que incluían las Fuerzas de Seguridad Nacionales del Afganistán y las fuerzas militares internacionales, 90 casos de niños muertos y 82 casos de niños heridos. El resto de los casos, que abarcaban 116 niños muertos y 226 heridos, guardaba relación con restos explosivos de guerra, intercambios de disparos y bombardeos transfronterizos.
La inmensa mayoría de esos incidentes se produjeron por ataques con artefactos explosivos improvisados (399 víctimas entre los niños) y ataques suicidas, incluso de niños suicidas atacantes con explosivos (110 víctimas entre los niños). Los niños también fueron víctimas de armas explosivas en zonas pobladas, lo que incluía ataques con morteros, bombardeos y tiroteos entre fuerzas progubernamentales y diferentes grupos armados (397 víctimas entre los niños), restos explosivos de guerra (162 víctimas entre los niños) y ataques aéreos de las fuerzas militares internacionales (74 víctimas entre los niños). Algunos de esos incidentes fueron reconocidos por la FIAS. Además, el fuego de artillería y de mortero a través de la frontera entre el Afganistán y Pakistán causó la muerte por lo menos a un niño y dejó heridos a otros 25.
El equipo de tareas en el país recibió informes aislados de violencia sexual contra niñas y niños por miembros de grupos armados, las Fuerzas de Seguridad Nacionales del Afganistán y las fuerzas militares internacionales. Aunque solo se informó de cinco casos durante el período sobre el que se informa, la violencia sexual contra niños siguió estando insuficientemente denunciada como consecuencia de la estigmatización y el temor a represalias. Algunos niños varones detenidos por habérseles imputado cargos en relación con la seguridad nacional también denunciaron violencia sexual o amenazas de violencia sexual al ser detenidos por las Fuerzas de Seguridad Nacionales del Afganistán o durante su detención. Por lo menos uno de esos casos guardaba relación con la práctica de bachah-bazi (abusos sexuales de niños varones por hombres en una situación de poder). A este respecto, es de destacar que se constituyó un equipo conjunto, integrado por representantes del Ministerio del Interior y la Dirección General de Seguridad, con el fin de detectar e investigar tales incidentes.
El equipo de tareas en el país documentó 167 incidentes que afectaban a la educación, de los que el 49% se atribuyeron a grupos armados, incluidas las fuerzas de los talibanes, el 25% a fuerzas progubernamentales y el 26% a autores no identificados. Diversos grupos armados perpetraron ataques contra escuelas, lo que incluyó la utilización de artefactos explosivos improvisados y ataques suicidas, la quema de escuelas y el secuestro y la matanza de personal docente. Varios grupos armados también fueron responsables de actos de intimidación, amenazas contra maestros y alumnos y cierre forzado de escuelas. En 2012, los talibanes emitieron cinco declaraciones en las que negaban haber atacado escuelas y anunciaban el establecimiento de una comisión de educación. No obstante, los talibanes también publicaron una carta en la que se oponían a la educación de las niñas y amenazaban a las que seguían asistiendo a la escuela. Durante todo el período sobre el que se informa, el equipo de tareas en el país verificó diez casos de escuelas utilizadas con fines militares, de las que tres habían sido utilizadas por grupos armados y siete por fuerzas progubernamentales. El equipo recibió informes de otros 30 casos de ataques contra centros de salud y personal médico, principalmente perpetrados por grupos armados. Tales casos incluían el secuestro de personal médico y ataques contra instalaciones médicas con artefactos explosivos improvisados.
El equipo de tareas en el país verificó 33 casos de denegación de acceso con fines humanitarios, en gran parte atribuidos a grupos armados, incluidos los talibanes. En algunas zonas, sin embargo, los grupos armados también facilitaron la prestación de servicios de salud para salvar vidas y otros servicios de emergencia, especialmente en zonas no controladas por el Gobierno.
En marzo de 2012, el Gobierno presentó su primer informe sobre las medidas adoptadas para aplicar el plan de acción sobre el reclutamiento de menores por las Fuerzas de Seguridad Nacionales del Afganistán, firmado por el Gobierno y las Naciones Unidas en enero de 2011. En particular, el Ministerio del Interior informó sobre el establecimiento de un sistema de supervisión y presentación de informes cada mes, sobre las campañas públicas en pro de la inscripción de los nacimientos y sobre la formación del personal de las Fuerzas de Seguridad Nacionales del Afganistán en métodos destinados a averiguar la edad. El Ministerio también facilitó información sobre las actividades de formación en materia de derechos de los niños y la prevención del reclutamiento de menores en siete zonas a cargo de la policía nacional, así como sobre las actividades de sensibilización sobre la violencia basada en el género y el reclutamiento de menores en 77 escuelas y 24 mezquitas. Paralelamente, el Ministerio prosiguió sus esfuerzos para impedir la falsificación de tarjetas nacionales de identidad mediante el establecimiento de un sistema de tarjetas de identidad biométricas. Los centros para niños establecidos en las instalaciones de reclutamiento de la policía nacional en las provincias de Ghor, Badghis, Herat y Farah documentaron varios intentos de reclutar a niños en la policía nacional y el ejército. De resultas de ello, 122 reclutas menores de edad fueron rechazados en 2012. A pesar de esas medidas alentadoras, se necesita el firme compromiso de las Naciones Unidas y del Gobierno para aprovechar el impulso generado mediante la firma del plan de acción.
En 2012 la situación de seguridad existente en el Afganistán y la fragmentación de los grupos armados siguieron obstaculizando el diálogo sobre el reclutamiento de niños. Las interconexiones entre los grupos armados del Afganistán constituyeron un problema para identificar a los autores de violaciones de los derechos de los niños y delimitar su responsabilidad. No obstante, el diálogo a nivel de la comunidad siguió siendo en parte fructífero, especialmente en relación con la continuación de las campañas de vacunación y la reapertura de escuelas en algunas partes del país.
Partes en el Afganistán
- Policía Nacional del Afganistán, incluida la policía local afgana.Esta parte ha concertado un plan de acción con las Naciones Unidas de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad 1539 (2004) y 1612 (2005) (a)
- Red Haqqani (a, b)
- Hezb-e-Islami de Gulbuddin Hekmatyar (a, b)
- Fuerzas de los talibanes, incluidos el Frente Tora Bora, Jamat Sunat al-Dawa Salafia y la red de Latif Mansura (a, b,d)

30 ene 2011 - 30 Jan 2011 - Signing Ceremony in Afghanistan
Press Briefing: Afghanistan
The Dancing Boys of Afghanistan
Press Briefing: Afghanistan Visit