Conmoción por la magnitud de las graves violaciones cometidas contra los niños en 2015

Conmoción por la magnitud de las graves violaciones cometidas contra los niños en 2015

2017-09-09T17:51:36+00:00 viernes, 29 julio 2016|

Informe anual del Secretario General sobre los niños y los conflictos armados

Adición

Nueva York – En su informe anual sobre los niños y los conflictos armados correspondiente al año 2015, el Secretario General expresó su conmoción por la magnitud de las graves violaciones cometidas contra los niños en países como el Afganistán, el Iraq, Somalia, Sudán del Sur, Siria y el Yemen.

El desencadenamiento de nuevas crisis y la intensificación de las ya existentes tuvieron consecuencias terribles para los niños y las niñas. La situación en el Yemen fue particularmente preocupante, dado que los casos de reclutamiento de menores por grupos armados se quintuplicaron y el número de niños muertos y mutilados se sextuplicó en comparación con 2014. Las violaciones cometidas por el Estado Islámico en el Iraq y el Levante (EIIL), como el reclutamiento y la utilización constantes de menores y la aparición de niños soldados en los medios sociales, en algunos casos haciendo de verdugos, siguieron teniendo repercusiones devastadoras para los menores. En Nigeria, Boko Haram intensificó los atentados suicidas, por ejemplo utilizando a 21 niñas como terroristas para inmolarse en lugares públicos concurridos. El grupo armado extendió sus actividades del noreste de Nigeria a los países vecinos y con ello causó un número considerable de víctimas entre la población civil y desplazamientos a gran escala.

Según Leila Zerrougui, Representante Especial del Secretario General para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados, en varias situaciones de conflicto, las operaciones aéreas contribuyeron a crear entornos complejos en que muchos niños resultaron muertos o fueron mutilados. Asimismo, la Representante afirmó que también se han utilizado cada vez más grupos armados y milicias aliados con los Estados para luchar en apoyo de las fuerzas gubernamentales, en algunos casos reclutando y utilizando a niños.

En Siria, han perdido la vida miles de menores a lo largo de más de cinco años de guerra. En el Afganistán, se registró el mayor número de niños muertos y heridos desde que las Naciones Unidas empezaron a documentar sistemáticamente las bajas civiles en 2009. En Somalia, el número de violaciones contra menores registradas aumentó en un 50%. En Sudán del Sur, los niños fueron víctimas de violaciones atroces, en particular durante las ofensivas militares brutales lanzadas contra las fuerzas de la oposición.

Leila Zerrougui declaró estar también gravemente preocupada por el aumento del número de menores privados de libertad debido a su supuesta vinculación con partes en un conflicto. La Representante Especial exhortó a los Estados Miembros a tratar a estos niños principalmente como víctimas para garantizar la plena protección de sus derechos humanos y a establecer con carácter urgente alternativas a la detención y el enjuiciamiento de menores.

Disminuir los efectos del extremismo violento en los niños

Una vez más, en 2015, los niños se vieron significativamente afectados por el extremismo violento y demasiado a menudo fueron blanco directo de los actos concebidos para causar el máximo número de bajas civiles y aterrorizar a las comunidades. Además, la respuesta contra los grupos armados que cometen actos de extremismo violento planteó nuevas dificultades para la protección de los niños.

En el informe, el Secretario General instó a los Estados Miembros a que velaran por que su actuación en las hostilidades y sus respuestas a todas las amenazas a la paz y la seguridad, en particular en los esfuerzos para luchar contra el extremismo violento, se efectuasen de plena conformidad con el derecho internacional humanitario, el derecho de los derechos humanos y el derecho de los refugiados. Añadió que es “inaceptable que no haberlo hecho haya dado lugar a numerosas violaciones de los derechos del niño”.

En el informe, se recomendó a los Estados Miembros que incluyeran medidas concretas de mitigación para proteger a los menores en sus respuestas, en particular cuando efectuasen campañas de bombardeos aéreos u operaciones terrestres, y se exhortó a todas las partes en los conflictos a que se abstuviesen de usar armas explosivas de amplia zona de impacto en áreas habitadas y a que consideraran comprometerse a ello.

Ataques contra escuelas, hospitales y personal protegido

Los atentados contra escuelas y hospitales fueron frecuentes en 2015 y se documentaron en 19 de las 20 situaciones de conflicto. La utilización creciente de ataques aéreos y armas explosivas en zonas pobladas afectó gravemente a las escuelas y los hospitales. El personal médico y docente siguió siendo el blanco de amenazas o atentados. En algunas situaciones de conflicto, los grupos armados tuvieron como objetivo particular impedir el acceso de las niñas a la educación o atentaron contra escuelas y profesores para imponer su propio plan de estudios.

Secuestros

Con la aprobación de la resolución 2225 hace un año, el Consejo de Seguridad pidió al Secretario General una lista de las partes en un conflicto que tomasen parte en esquemas de secuestros de niños. Como resultado de ello, Boko Haram, el EIIL, el Ejército de Resistencia del Señor y Al-Shabaab figuran entre las seis partes que constan en el informe por este tipo de violación. Los secuestros masivos de menores por parte de esos grupos se convirtieron en un catalizador para mejorar la capacidad de respuesta de la comunidad internacional.

Niños, No Soldados

El impulso generado por la campaña “Niños, No Soldados” contribuyó a consolidar el nuevo consenso en torno a la idea de que los niños no deben pertenecer a las fuerzas de seguridad en los conflictos. En marzo de 2016, el Gobierno del Sudán, el último de los países de esa campaña, firmó un plan de acción para detener e impedir el reclutamiento de menores. Todos los Gobiernos que, según lo señalado por el Secretario General reclutaban y utilizaban a menores en sus fuerzas de seguridad, han emprendido un proceso para sumarse al plan de acción y ha habido progresos notables al respecto en el Afganistán, la República Democrática del Congo y Myanmar. A pesar de los compromisos asumidos previamente por sus respectivos gobiernos, los niños en Somalia, Sudán del Sur y el Yemen se enfrentaron a situaciones de conflicto difíciles.

Colaboración con grupos armados no estatales

En 2015, hubo una estrecha colaboración con grupos armados no estatales, dentro o fuera del marco de procesos de paz, en Colombia, Malí, Myanmar, Filipinas, la República Centroafricana, el Sudán y Sudán del Sur, que dio lugar a la liberación de más de 8.000 menores.

La Representante Especial señaló que el reciente acuerdo entre el Gobierno de Colombia y las FARC para liberar a todos los niños vinculados con el grupo armado es un hito histórico. Asimismo, afirmó sentirse alentada por la perspectiva de una colaboración más constructiva con los grupos armados no estatales este año, pero quiso recordar a todos que era crucial garantizar los recursos suficientes para la reintegración de todos los niños liberados, con especial atención al apoyo psicosocial y a las necesidades de las niñas.

El informe en cifras:

20 situaciones de conflicto con partes incluidas en las listas en 14 países

Los países con partes incluidas en las listas son: Afganistán, Colombia, Filipinas, Iraq, Malí, Myanmar, Nigeria, República Árabe Siria, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Somalia, Sudán del Sur, Sudán y Yemen.
Situaciones preocupantes en que no hay partes incluidas en las listas: India, Israel/Estado de Palestina, Líbano, Libia, Pakistán, Tailandia.

59 partes en conflicto incluidas en las listas por violaciones graves contra los niños
8 fuerzas de seguridad gubernamentales
51 grupos armados no estatales
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha establecido cinco criterios para incluir en las listas a partes en conflicto:

Reclutamiento y utilización de niños
(Resolución 1379, aprobada en 2001, primeras inclusiones en las listas en 2002)
58 partes en conflicto: 7 fuerzas de seguridad gubernamentales y 51 grupos armados no estatales

Muerte y mutilación de niños
(Resolución 1881, aprobada en 2009, primeras inclusiones en las listas en 2010)
19 partes en conflicto: 4 fuerzas de seguridad gubernamentales y 15 grupos armados no estatales

Violación y otras formas de violencia sexual
(Resolución 1881, aprobada en 2009, primeras inclusiones en las listas en 2010)
14 partes en conflicto: 2 fuerzas de seguridad gubernamentales y 12 grupos armados no estatales

Ataques contra escuelas y hospitales
(Resolución 1998, aprobada en 2011, primeras inclusiones en las listas en 2012)
10 partes en conflicto: 2 fuerzas de seguridad gubernamentales y 8 grupos armados no estatales

Primeras inclusiones en las listas por secuestro
(Resolución 2225, aprobada en 2015, primeras inclusiones en las listas en 2016)
6 partes en conflicto: 1 fuerza de seguridad gubernamental y 5 grupos armados no estatales

Nuevas inclusiones en las listas:

De conformidad con la resolución 2225 (2015) del Consejo de Seguridad, en las listas figuran Al-Shabaab (Somalia), Boko Haram (Nigeria), el ERS (República Centroafricana y República Democrática del Congo), el EIIL (Iraq) y los talibanes (Afganistán) por el secuestro de niños. Estos cinco grupos han tomado parte en esquemas de secuestros de niños durante varios años. También se incluye en las listas al ELPS (Sudán del Sur) por secuestro, debido a los centenares de violaciones que se le atribuyeron en 2015. Se han añadido otras partes en relación con las otras violaciones que eran motivo de inclusión en las listas. En el apartado de la República Democrática del Congo, se incluye a Raia Mutomboki por reclutar y utilizar a niños y por ejercer violencia sexual contra ellos. En el apartado de Nigeria, se incluye al Equipo Civil de Tareas Conjunto por reclutar y utilizar a niños, de lo que constan más de 50 casos verificados en 2015. En el apartado de Sudán del Sur, ahora también figura el ELPS por violencia sexual contra niños, de lo que existen más de 100 incidentes atribuidos a fuerzas gubernamentales.