Información basada en el Informe del Secretario General al Consejo de Seguridad (A/70/836–S/2016/360*) publicado el  20 de abril de 2016.

En 2015, la situación se caracterizó por la intensificación de las tensiones, que durante el segundo semestre del año generó una situación de violencia generalizada, especialmente en la Ribera Occidental, incluida Jerusalén Oriental. El efecto perjudicial de violaciones graves y un entorno cada vez más violento y opresivo siguió marcando la vida de los niños. Los niños palestinos e israelíes se vieron afectados por la situación imperante de ocupación militar, conflicto y bloqueo.

En 2015, 30 niños palestinos (25 niños y 5 niñas) resultaron muertos y al menos 1.735 heridos (1.687 niños y 48 niñas), principalmente en la Ribera Occidental, incluida Jerusalén Oriental.

Un total de 27 niños palestinos (23 niños y 4 niñas) resultaron muertos en la Ribera Occidental, casi el doble que en 2014. La mayoría de esas muertes tuvo lugar en el cuarto trimestre de 2015. Se atribuyeron 25 muertes a las fuerzas israelíes, una a los colonos israelíes y una tanto a las fuerzas israelíes como a los colonos. El número de niños palestinos heridos también aumentó, principalmente a consecuencia de los enfrentamientos con las fuerzas israelíes y las operaciones dirigidas por los cuerpos militares. Durante el cuarto trimestre de 2015, tuvieron lugar 121 ataques con arma blanca llevados a cabo por palestinos, entre ellos menores. De octubre a diciembre, 14 niños palestinos que habían cometido o eran sospechosos de haber cometido ataques de ese tipo fueron muertos a tiros por las fuerzas israelíes. He condenado reiteradamente los ataques con arma blanca y ataques de otro tipo. Además, diversos incidentes plantean preocupaciones por el uso excesivo de la fuerza y los homicidios, habida cuenta de que hay indicios de que los niños no representaban ninguna amenaza inminente o inmediata para la vida que justificase el uso de fuerza letal. Por ejemplo, el 25 de octubre, en un puesto de control en Hebrón se dio el alto a una niña de 17 años de edad, que a continuación fue registrada y recibió al menos cinco disparos. Las autoridades israelíes sostuvieron que había intentado apuñalar a un agente de policía, pero un testigo declaró que la niña estaba manos arriba y no representaba amenaza alguna.

La violencia de los colonos israelíes y los incidentes conexos con las fuerzas israelíes provocaron lesiones a 54 niños palestinos (45 niños y 9 niñas), y en 20 casos los colonos les provocaron heridas directas. El 31 de julio un niño de 18 meses de edad fue asesinado por colonos israelíes en un incendio intencional en el que también perdieron la vida sus padres y resultó gravemente herido su hermano de 4 años de edad. Dos israelíes, entre ellos un menor, fueron acusados en relación con ese delito.

En total, 13 niños israelíes (9 niños y 4 niñas) resultaron heridos por palestinos. Una niña israelí que sufrió lesiones críticas en 2013 en un accidente de automóvil en el que palestinos lanzaron piedras murió por complicaciones de sus heridas. Además, se informó de que un muchacho israelí de 17 años de edad murió a tiros en noviembre.

En Gaza, las fuerzas israelíes mataron a tres niños palestinos. Dos niños fueron asesinados cerca de la valla de separación con Israel y una niña resultó muerta en un ataque aéreo. Además, 65 niños resultaron heridos, principalmente en las zonas de acceso restringido que se encuentran junto a la valla de separación con Israel y en el mar.

La información disponible sobre el reclutamiento o la utilización de niños es limitada. Las Brigadas Izz al-Deen al-Qassam organizaron, según los informes, un campamento militar para 25.000 niños y jóvenes de entre 15 y 21 años de edad en Gaza del 25 de julio al 5 de agosto. Según se ha informado, el 30 de agosto el Frente Popular para la Liberación de Palestina celebró una ceremonia de graduación en un campamento para niñas en el que se las adiestró en el uso de armas.

Las fuerzas israelíes arrestaron y detuvieron a un mayor número de niños palestinos, que fueron enjuiciados por tribunales militares de menores en la Ribera Occidental. En Jerusalén Oriental, 860 niños palestinos fueron detenidos, 136 de ellos de entre 7 y 11 años, por debajo de la edad de responsabilidad penal. El número mensual medio de niños detenidos en Israel, según el Servicio Penitenciario de Israel, aumentó un 15% en comparación con 2014. Es preocupante la reanudación de la detención administrativa de niños, que no se había practicado en Jerusalén Oriental desde 2000 y en otros lugares de la Ribera Occidental desde 2011. Entre octubre y diciembre, las autoridades israelíes pusieron en detención administrativa a seis niños. Las Naciones Unidas y sus asociados siguieron documentando casos de malos tratos de niños por las fuerzas israelíes durante su arresto y detención en la Ribera Occidental y Jerusalén Oriental.

En la Ribera Occidental, el acceso de los niños a la educación siguió sufriendo las repercusiones de los ataques contra escuelas y el personal protegido y de un ambiente generalizado de violencia, acoso e intimidación. Las Naciones Unidas documentaron 283 incidentes relacionados con la educación, entre ellos 96 casos de escuelas que recibieron disparos durante enfrentamientos y operaciones militares, 46 ataques y amenazas de violencia contra estudiantes y personal docente cometidos por las fuerzas de seguridad israelíes y los colonos, y 62 casos de injerencia en la educación debido al cierre de escuelas o la detención de personal y estudiantes. En Gaza, de las 262 escuelas y los 274 jardines de infancia dañados o destruidos durante las hostilidades en 2014, el 96% de las escuelas no pertenecientes a las Naciones Unidas, todas las escuelas de las Naciones Unidas y el 65% de los jardines de infancia se han reparado o reconstruido gracias a la asistencia de las organizaciones humanitarias y los donantes.

En la Ribera Occidental se registraron diez incidentes de injerencia en la atención sanitaria, la mitad de ellos en relación con el hospital Makassed de Jerusalén Oriental. Algunos de esos incidentes fueron el cierre forzoso de dispensarios, operaciones de búsqueda y captura e incursiones de las fuerzas de seguridad israelíes en hospitales para obtener expedientes e interrogar a personal médico, lo que conllevó la interrupción de los servicios médicos. Además, la Sociedad Palestina de la Media Luna Roja informó de que más de 131 miembros del personal paramédico y voluntarios resultaron heridos y 76 ambulancias sufrieron daños mientras llevaban a cabo su labor en la Ribera Occidental y que las fuerzas de seguridad israelíes denegaron o retrasaron en más de 70 ocasiones el acceso de los equipos médicos a las personas enfermas y heridas.

En mi informe anterior (A/69/926-S/2015/409), insté a Israel a que adoptase medidas concretas e inmediatas para proteger a los niños, las escuelas y los hospitales, en particular garantizando la rendición de cuentas por las presuntas violaciones. De los 190 casos de presuntas violaciones del derecho internacional humanitario durante las hostilidades en Gaza en 2014 remitidos al Mecanismo de Determinación de los Hechos de las Fuerzas de Defensa de Israel, el Fiscal General Militar de Israel ha acusado a tres soldados por saqueo y robo. Las investigaciones sobre numerosos incidentes, como el asesinato de cuatro niños en una playa en la ciudad de Gaza el 16 de julio de 2014, se cerraron sin actuaciones penales o disciplinarias.

Me preocupa el hecho de que el Gobierno de Israel adoptara en 2015 medidas que podrían restringir aún más los derechos de los Palestinos, incluidos los niños. Por ejemplo, el Knesset aprobó enmiendas al Código Penal de carácter temporal para aumentar a 20 años la pena máxima por arrojar piedras, y el Fiscal del Estado ordenó que todos los fiscales solicitaran la detención de los sospechosos acusados de arrojar piedras hasta el final de las actuaciones judiciales. También reitero mi preocupación en relación con la práctica de la demolición punitiva de viviendas de palestinos acusados de atacar a los israelíes, que han dejado sin hogar a sus familiares y vecinos, incluidos los niños.