Un informe de Naciones Unidas presentado hoy advierte que en los últimos meses la intensidad de muchos conflictos ha alcanzado niveles sin precedentes y que los niños son sus principales víctimas.

Leila Zerrougui, representante especial del Secretario General sobre Niños y Conflictos Armados, hizo un llamado a la comunidad internacional para que se una para proteger a los niños ante las nuevas olas de extremismo en Iraq, Siria, Nigeria, Libia y el norte de Mali. Además, la violencia persistente en Afganistán, Somalia, Siria, entre otros lugares, sigue costando muchas vidas de menores.

Zerrougui enumeró algunos de los mayores desafíos que afrontan los niños inmersos en un conflicto armado.

“La asociación de los niños con grupos extremistas armados presenta nuevos retos a la protección de los menores, especialmente cuando se aplican medidas de contraterrorismo a niños con poca o ninguna consideración a su edad. Otro es reintegrar a estos niños en la sociedad, lo que requiere cuidados especiales y asistencia psicosocial que no siempre están disponibles”, declaró Leila Zerrougui.

La representante especial urgió a la Asamblea General que respalde la campaña “Niños, no soldados” que tiene como meta erradicar el reclutamiento y uso de los menores en las fuerzas de seguridad gubernamentales para 2016.

Encuentre el artículo original aqui.