Información basada en el Informe del Secretario General sobre la cuestión de los niños y los conflictos armados (A/70/836–S/2016/360)) publicado el  20 de abril de 2016.

En 2015 los enfrentamientos armados a gran escala fueron limitados. Sin embargo, los niños, principalmente en Mindanao, siguieron viéndose afectados por enfrentamientos esporádicos de baja intensidad. Se documentó un mayor número de violaciones graves en las comunidades indígenas como consecuencia del conflicto entre las Fuerzas Armadas de Filipinas y el Nuevo Ejército del Pueblo (NEP), en el que se ven involucrados cada vez más los grupos paramilitares Alamara y Magahat, supuestamente vinculados a las Fuerzas Armadas de Filipinas.

Las Naciones Unidas verificaron el reclutamiento y la utilización de 17 niños, de los que 15 fueron utilizados como escudos humanos por los Combatientes de Liberación Islámica de Bangsamoro en un incidente, y 2 fueron reclutados por el NEP. Según informaciones sin verificar, el Grupo Abu Sayyaf reclutó a unos 30 niños en Basilan en abril.

Se verificaron dos casos de detención de niños por su supuesta vinculación con grupos armados. En enero, un menor de 17 años fue detenido e interrogado por las Fuerzas Armadas de Filipinas por su supuesta vinculación con el NEP en la región de Davao.

Las Naciones Unidas verificaron la muerte de 6 niños y las lesiones a otros 25. Una tercera parte de las bajas se atribuyeron al Grupo Abu Sayyaf. Por ejemplo, en mayo un niño fue decapitado por el Grupo en Basilan presuntamente por haber espiado. Se atribuyeron a las Fuerzas Armadas de Filipinas dos incidentes verificados, en los que murieron dos niños y otros dos resultaron heridos. El 18 de agosto, en la provincia de Bukidnon, en el norte de Mindanao, las Fuerzas Armadas de Filipinas mataron a cinco miembros de una familia frente a su casa, incluidos dos menores de 14 y 17 años. Al grupo paramilitar Magahat se le atribuyeron dos lesiones, al NEP una muerte y a la Policía Nacional una lesión. Las otras 13 bajas obedecieron al fuego cruzado o a restos explosivos de guerra.

Las Naciones Unidas verificaron la violación de una niña de 14 años por tres soldados en tres incidentes separados entre mayo y julio. A los soldados se los sometió a un juicio militar y se recomendó imponer sanciones administrativas a su superior. Sin embargo, el proceso penal civil por violación fue desestimado debido a la falta de pruebas.

Casi todos los casos verificados de ataques contra escuelas y personal docente se produjeron en comunidades indígenas. Las escuelas privadas gestionadas por organizaciones no gubernamentales fueron sistemáticamente el blanco de ataques por supuestos vínculos con el NEP. Al grupo paramilitar Magahat se le atribuyeron cinco incidentes; a las Fuerzas Armadas de Filipinas, tres; al grupo paramilitar Alamara, dos; al NEP, uno, y a los Combatientes de Liberación Islámica de Bangsamoro, uno. En un incidente particularmente grave, el grupo paramilitar Magahat mató al director de una escuela gestionada por una organización no gubernamental en una comunidad indígena en Caraga. A pesar de que se emitieron órdenes de arresto, no hubo detenciones. Las Naciones Unidas verificaron 10 incidentes de uso militar de escuelas: 6 de ellos se atribuyeron a las Fuerzas Armadas de Filipinas, 3 conjuntamente a las Fuerzas Armadas de Filipinas y a grupos paramilitares y 1 a los Combatientes de Liberación Islámica de Bangsamoro.

El Frente Moro de Liberación Islámica demostró un firme apoyo al plan de acción para poner fin al reclutamiento y la utilización de niños y prevenirlos, y logró avances considerables. Se han alcanzado la mayoría de los puntos de referencia y en noviembre los dirigentes del Frente acordaron las medidas necesarias para detectar y separar a todo menor vinculado a él. Para aplicar plenamente el plan de acción también hacen falta salvaguardias para prevenir el reclutamiento y la vinculación, que estén ligadas a la aplicación de los mecanismos actuales de rendición de cuentas. También serán importantes los servicios para reducir al mínimo el riesgo de que los niños vuelvan a vincularse a grupos armados.

Como aspecto positivo cabe señalar que en 2015, el UNICEF renovó su colaboración con el Frente Democrático Nacional de Filipinas y el NEP respecto a su declaración y su programa de acción en favor de los derechos, la protección y el bienestar de los niños.

Las Naciones Unidas siguen trabajando con las Fuerzas Armadas de Filipinas respecto a su plan estratégico de 2012 sobre prevención y respuesta a las violaciones graves de los derechos del niño en situaciones de conflicto armado para garantizar que refuerzan la protección de los niños, habida cuenta de las violaciones que siguen cometiendo.

Partes en Filipinas

  1. Grupo Abu Sayyafa
  2. Combatientes de Liberación Islámica de Bangsamoroa
  3. Frente Moro de Liberación Islámicaa,•
  4. Nuevo Ejército del Puebloa

 * Las partes subrayadas han figurado en los anexos al menos cinco años y, por tanto, están consideradas autores persistentes.

Partes que reclutan o utilizan a niños.

• Esta parte ha concertado un plan de acción con las Naciones Unidas de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad 1539 (2004) y 1612 (2005).