Información basada en el Informe del Secretario General sobre la cuestión de los niños y los conflictos armados (A/70/836–S/2016/360)) publicado el  20 de abril de 2016.

En 2015, los ataques de grupos armados en el Pakistán disminuyeron en un 48% respecto a 2014. La mayoría de los ataques se atribuyeron al TTP, principalmente en Baluchistán. A lo largo de 2015 continuaron las operaciones militares del Gobierno contra grupos armados en Waziristán del Norte.

Se recibieron denuncias de que el TTP y otros grupos armados utilizaban escuelas religiosas para reclutar e impartir adiestramiento militar a menores (véase S/2015/336).

Se informó de que se habían producido bajas de menores como consecuencia de ataques indiscriminados y violencia armada. Por ejemplo, el 4 de enero, 4 niños resultaron muertos y otros 10 heridos como consecuencia de la explosión de un artefacto explosivo improvisado en un partido de voleibol en el distrito de Orakzai, una de las áreas tribales bajo administración federal. En octubre, un atentado suicida contra una procesión religiosa en Jacobabad (provincia de Sindh) acabó con la vida de 18 niños y dejó heridos a otros 40. A principios de 2016 se produjeron nuevos ataques indiscriminados. Por ejemplo, el 27 de marzo una bomba provocó una gran explosión, reivindicada por una facción del TTP, que mató a más de 20 niños en Lahore.

Se registraron 14 ataques contra instituciones educativas en el Pakistán, lo que representa una disminución del 65% frente a 2014. Algunos ataques provocaron la destrucción de escuelas, en particular de niñas. La mayoría se produjo en las áreas tribales bajo administración federal (ocho) y el resto en Sindh (cuatro) y Khyber Pakhtunkhwa (dos).

A pesar de que los ataques siguieron centrándose en el personal sanitario, el acceso humanitario a los niños aumentó, en particular para los profesionales de la lucha contra la poliomielitis en las áreas tribales bajo administración federal. No obstante, continuaron los ataques contra dichos profesionales y 11 personas murieron en seis ataques. Por ejemplo, cuatro miembros de un equipo de lucha contra la poliomielitis resultaron muertos después de ser secuestrados en el norte de Baluchistán. Además, en todo el Pakistán se registraron 76 incidentes relacionados con la seguridad, entre los que se contaban 42 casos de amenazas e intimidación contra profesionales de la lucha contra la poliomielitis.

Me preocupan las noticias de que se están dictando sentencias de muerte contra menores en tribunales militares por cargos relacionados con el terrorismo. Insto al Gobierno a que respete las obligaciones que ha contraído en virtud de la Convención sobre los Derechos del Niño, que prohíbe la pena capital para delitos cometidos por menores de 18 años.