Somalia

Información basada en el Informe del Secretario General sobre la cuestión de los niños y los conflictos armados (A/70/836–S/2016/360)) publicado el  20 de abril de 2016.

En el período aumentaron los ataques de Al-Shabaab contra las fuerzas de seguridad somalíes, los funcionarios públicos y la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM), además de los enfrentamientos entre clanes. En julio, la AMISOM y el Ejército Nacional Somalí reanudaron su ofensiva contra Al‑Shabaab. Las fuerzas nacionales de Etiopía y Kenya también realizaron operaciones militares. La situación tuvo como consecuencia un acusado aumento del número de violaciones graves cometidas contra niños, de casi el 50% frente a los datos de 2014.

Se documentó el reclutamiento y la utilización de 903 niños, y el 60% de los casos (555) se atribuyeron a Al-Shabaab. Según se ha informado, en diciembre Al-Shabaab secuestró con fines de reclutamiento a alrededor de 150 niños en las madrasas de la región de Bay. De ellos, 26 casos (todos varones) fueron verificados por las Naciones Unidas. El Ejército Nacional Somalí también reclutó a un gran número de niños (218), a los que asignó distintas tareas, como la vigilancia en puestos de control. El reclutamiento también se atribuyó a las milicias de los clanes (68), a Ahlu Sunna Wal Jama’a (40) y a las fuerzas de Galmudug (17).

Se documentó un aumento en la detención de niños por su vinculación con grupos armados (365 casos). La gran mayoría de ellos fueron detenidos por el Ejército Nacional Somalí (346), pero también realizaron detenciones las fuerzas de Jubalandia (11), las fuerzas de Galmudug (6) y Ahlu Sunna Wal Jama’a (2). Veinticuatro varones fueron detenidos por la AMISOM y puestos en libertad posteriormente. Una buena noticia es que, tras las actividades de intervención y promoción de las Naciones Unidas, 79 niños que habían estado vinculados con Al‑Shabaab y se encontraban en centros de rehabilitación fueron trasferidos a organizaciones no gubernamentales asociadas que recibían apoyo de las Naciones Unidas. Sin embargo, en el momento en que se preparó el informe (marzo de 2016), se informó de que decenas de niños habían participado en un ataque de Al‑Shabaab contra Puntlandia y Galmudug y habían sido detenidos por las autoridades regionales.

En total se documentaron 474 incidentes de muerte y mutilación, que afectaron a 753 niños y fueron atribuidos a elementos armados desconocidos (259), el Ejército Nacional Somalí (144), Al-Shabaab (138), las milicias de los clanes (123), la AMISOM (60), Ahlu Sunna Wal Jama’a (3) y otras fuerzas regionales (8). La mayoría de los incidentes estaban relacionados con disparos indiscriminados o artefactos explosivos improvisados. Asimismo, las Naciones Unidas documentaron seis casos de niños que fueron ejecutados por Al-Shabaab. La mayoría de los incidentes atribuidos a la AMISOM se debieron a tiroteos indiscriminados en respuesta a los ataques de Al-Shabaab y durante la Operación del Corredor de Yuba. Por ejemplo, en julio murieron ocho niños en dos incidentes en el distrito de Marka (región de Shabelle Hoose). Además, el 21 de julio murieron 18 niños en un ataque aéreo contra una madrasa del distrito de Baardheere.

Las Naciones Unidas documentaron 164 incidentes de violencia sexual que afectaron a 174 niños, perpetrados en su mayoría por las milicias de los clanes (56) y también por elementos armados desconocidos (54), el Ejército Nacional Somalí (43), Al-Shabaab (15), y Ahlu Sunna Wal Jama’a y la AMISOM (2 cada uno). También se documentaron 18 casos de matrimonio forzado por las partes en conflicto.

Se documentaron ataques a 24 escuelas y 5 hospitales. Al-Shabaab atacó 15 escuelas y el Ejército Nacional Somalí y las milicias aliadas fueron responsables de cuatro ataques; las milicias de clanes y los elementos armados desconocidos, de dos cada uno; y fuerzas aéreas no identificadas, de uno, como se mencionó anteriormente. Los ataques a los hospitales fueron perpetrados por la AMISOM (dos) y Al-Shabaab, las milicias de los clanes y el Ejército Nacional Somalí (uno cada uno). En los ataques perpetrados por la AMISOM se robaron medicamentos. Además, el Ejército Nacional Somalí utilizó dos escuelas, incluida una de la región de Shabelle Hoose que fue desalojada tras la intervención de las Naciones Unidas.

Se observó cierta tendencia a los secuestros y las cifras se dispararon frente a las de 2014. En total fueron secuestrados 458 niños y 65 niñas; el responsable de prácticamente el 95% de los secuestros fue Al-Shabaab (492), pero algunos fueron perpetrados por las milicias de los clanes (14). Los secuestros se solían usar como táctica de reclutamiento, pero también con fines de violencia sexual, incluido el matrimonio forzado. Por ejemplo, hubo padres que denunciaron el secuestro por Al-Shabaab de 45 niños en una madrasa de la región de Yuba Medio en agosto.

Se denunciaron 12 incidentes de denegación del acceso a la ayuda humanitaria por milicias de clanes (7), el Ejército Nacional Somalí (3), Al‑Shabaab y elementos armados desconocidos. El acceso de los niños a la ayuda humanitaria siguió siendo muy difícil y el personal de las Naciones Unidas fue víctima de ataques selectivos. En 2015 fueron muertos 17 miembros del personal humanitario, incluidos 4 funcionarios del UNICEF en un atentado suicida perpetrado por Al-Shabaab.

En lo que respecta a la separación de los grupos armados, el UNICEF apoyó la reintegración de 749 niños mediante programas orientados a la comunidad y las Naciones Unidas prestaron apoyo técnico a la Unidad de Protección Infantil del Ejército Nacional Somalí. Se realizaron ejercicios conjuntos de detección de menores y 36 niños fueron separados de las milicias en Kismaayo, en el marco de un proceso de inspección antes de su integración en el Ejército Nacional Somalí. En el momento en que se preparó el informe (marzo de 2016) proseguían las actividades para prestar asistencia a los niños que habían sido separados. Otra buena noticia es que el 1 de octubre el Gobierno ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño. Sin embargo, me preocupa especialmente que prosigan el reclutamiento y la utilización de niños, así como el gran número de niños detenidos por el Ejército Nacional Somalí. Exhorto al Gobierno a separar inmediatamente a todos los niños del Ejército Nacional Somalí en cumplimiento del plan de acción firmado con las Naciones Unidas en 2012 y a respetar las normas internacionales de justicia de menores en materia de detención.

Las Naciones Unidas han establecido un diálogo con la AMISOM en relación con el alarmante número de casos de muerte y mutilación de niños perpetrados por sus fuerzas. Insto a la Unión Africana y a los países que aportan contingentes a adoptar todas las medidas necesarias para impedir que se produzcan violaciones y velar por la protección de los niños, así como para asegurar la rendición de cuentas realizando investigaciones con prontitud e independencia.

Partes en Somalia

  1. Al-Shabaaba,b,e
  2. Ahlu Sunna Wal Jama’a (ASWJ)a
  3. Ejército Nacional Somalía,b,•

         * Las partes subrayadas han figurado en los anexos al menos cinco años y, por tanto, están consideradas autores persistentes.

Partes que reclutan o utilizan a niños.

b Partes que causan la muerte o mutilación de niños.

c Partes que cometen actos de violación y otras formas de violencia sexual contra niños.

d Partes que llevan a cabo ataques contra escuelas u hospitales.

e Partes que secuestran a niños.

• Esta parte ha concertado un plan de acción con las Naciones Unidas de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad 1539 (2004) y 1612 (2005).