Información basada en el Informe del Secretario General sobre la cuestión de los niños y los conflictos armados (A/70/836–S/2016/360)) publicado el  20 de abril de 2016.

La situación de la seguridad en la zona oriental de la República Democrática del Congo (Ituri, Kivu del Norte y Tanganyika) siguió siendo inestable en 2015 y se caracterizó por las operaciones militares de las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC) contra las Fuerzas Democráticas de Liberación de Rwanda (FDLR), las Fuerzas Democráticas Aliadas (FDA), las Fuerzas de Resistencia Patrióticas de Ituri (FRPI) y otros grupos armados. La situación también se deterioró debido a las actividades de los grupos armados y los enfrentamientos entre comunidades. Las Naciones Unidas verificaron 2.549 violaciones contra niños, cifra que representa un aumento significativo en comparación con 2014. Casi el 40% se atribuyó a las FDLR. Los niños aprovecharon las operaciones militares para escapar de los grupos armados, lo que dio lugar a un aumento significativo en el número de niños separados de los grupos armados.

Las Naciones Unidas verificaron el reclutamiento nuevo de 488 niños (entre ellos 26 niñas), un 30% de los cuales eran menores de 15 años de edad cuando fueron reclutados. Este número representa más del doble de los casos documentados en 2014. El 89% de los casos de reclutamiento y utilización de niños se produjo en Kivu del Norte; las FDLR reclutaron a casi la mitad de los niños (219), seguidas por Raia Mutomboki (89), Nyatura (69) y otros grupos (111). En julio, 10 niños que habían sido reclutados en 2013 y 2014 fueron separados de las FARDC; los niños informaron de que habían participado en operaciones militares en Kivu del Norte durante el año en que fueron reclutados. En los contactos que mantuvieron con las Naciones Unidas, las FARDC indicaron que habían suspendido a los comandantes sospechosos e iniciado una investigación, que seguía en marcha en el momento de redactarse el presente informe (marzo de 2016).

Las FARDC entregaron a las Naciones Unidas a 139 niños anteriormente asociados a grupos armados, y la Policía Nacional Congolesa a otros 8. Otros 10 niños fueron entregados después de haber sido detenidos por las FARDC, a pesar de las dos directivas gubernamentales que prohíben la retención de niños por su presunta asociación con grupos armados. Algunos permanecieron detenidos durante unos meses, pero presuntamente un niño estuvo detenido durante más de un año. En el momento de redactarse el presente informe (marzo de 2016), las Naciones Unidas habían identificado al menos a 22 niños que estaban detenidos sin cargos en la cárcel de Angenga por haber participado en operaciones militares.

Al menos 80 niños resultaron muertos y 56 mutilados, en la mayoría de los casos en incidentes ocurridos en Kivu del Norte e Ituri. Entre los grupos armados, los principales responsables fueron las FDA (20), las FRPI (19) y las FDLR (14). Un total de 29 niños resultaron muertos o mutilados por las FARDC y 9 por la Policía Nacional Congolesa. Se atribuyeron 14 víctimas a operaciones militares o enfrentamientos entre grupos armados y 9 a restos explosivos de guerra.

Las Naciones Unidas verificaron 254 casos de niños víctimas de violencia sexual. La mayoría de los incidentes fue responsabilidad de grupos armados, en particular las FRPI (67), Raia Mutomboki (33) y Mayi-Mayi Simba (27). Las FARDC fueron responsables de 68 casos, la Policía Nacional Congolesa de 19 y el Organismo Nacional de Información de 2. Tras los incidentes fueron detenidos un total de 42 efectivos de las FARDC y 11 de la Policía Nacional Congolesa.

Se verificaron 26 ataques, 22 cometidos contra escuelas y 4 contra hospitales. El grupo de autodefensa twa destruyó 10 escuelas en la provincia de Tanganyika durante enfrentamientos con los luba. El resto de los ataques fue perpetrado por elementos nyatura (4), las FDLR (2) y otros grupos armados (5). En lo referente a ataques contra hospitales, las FDA fueron responsables de dos incidentes, el ERS de uno y las FDLR de otro. En particular, el 29 de noviembre un ataque de las FDA contra un hospital situado en Eringeti, en el territorio de Beni, provocó al menos 31 víctimas.

Pese a una directiva expedida en 2013 por el Ministerio de Defensa, que prohíbe la práctica del uso militar de escuelas, las FARDC utilizaron 20 escuelas. Sin embargo, tras la labor de promoción realizada por las Naciones Unidas, 13 fueron desalojadas. Otras 10 escuelas fueron utilizadas también por grupos armados.

En total se recibieron 195 denuncias de secuestros. La mayor parte de los 68 casos verificados fue atribuida a Raia Mutomboki, las FRPI y las FDA. Se denunciaron violaciones de niñas durante su cautiverio, y aproximadamente el 40% de los niños siguen desaparecidos. El ERS siguió secuestrando niños; en 2015 se recibieron 102 denuncias nuevas.

Se documentaron dos casos de denegación del acceso humanitario por Raia Mutomboki en el territorio de Shabunda (Kivu del Sur). Además, en Kivu del Norte se registraron al menos 127 incidentes de intimidación y ataques directos contra organizaciones humanitarias y personal de ayuda humanitaria.

La presión militar y los mensajes de radio que alentaban a los niños a escapar contribuyeron a que 2.045 niños se separasen de los grupos armados, número que duplica el del año anterior. Entre ellos se separaron 891 niños de las FDLR, y otros de Raia Mutomboki, Nyatura, las FRPI, la Defensa de Nduma para el Congo/Cheka y otros grupos armados. En 2015 diez niños también fueron separados de las FARDC. Seis niños de Burundi presuntamente reclutados en un campamento de refugiados en Rwanda fueron separados de grupos armados. Un informe emitido en noviembre por la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUSCO)[1] dio a conocer el sufrimiento de las niñas asociadas a grupos armados. En 257 casos, los niños asociados a grupos armados fueron separados de bases de las FARDC (Kitona y Kamina) lejos de donde habían sido encontrados, lo que retrasó y complicó la reunificación familiar. Por este motivo, las Naciones Unidas propugnaron que las FARDC se atuvieran a los principios acordados para separar a los niños de los grupos armados en los lugares en los que se los encontraba.

A lo largo de 2015, el Gobierno mantuvo su compromiso de aplicar el plan de acción firmado con las Naciones Unidas en 2012, entre otros mediante la labor de la asesora personal del Presidente sobre la violencia sexual y el reclutamiento de niños. En septiembre, el Ministro de Defensa aprobó una hoja de ruta en la que se describían las actividades pendientes para la plena aplicación del plan de acción. A fin de acelerar el proceso, se establecieron tres nuevos grupos de trabajo técnico conjuntos a nivel provincial. Las Naciones Unidas prestaron apoyo técnico y pasaron revista a más de 17.000 efectivos de las FARDC para determinar su edad. Sin embargo, sigue siendo un motivo de preocupación que las FARDC no puedan, por sí solas, discernir los menores del resto, como en el caso de los niños encontrados por las Naciones Unidas en 2015. Es importante que, como parte de la aplicación de la hoja de ruta, se apruebe y se ponga en práctica en todo el país el procedimiento operativo estándar para evaluar la edad, que se diseñó en agosto.

El Gobierno prosiguió sus actividades para que los autores de violaciones graves rindieran cuentas de sus actos. Fueron detenidas al menos 68 personas, entre ellas oficiales de alto rango de las FARDC y la Policía Nacional Congolesa, de las que 37 fueron condenadas a penas de hasta 20 años de prisión por delitos de violencia sexual contra niñas. Además, en agosto fue detenido un oficial de las FARDC por el presunto reclutamiento y utilización de niños. Siete dirigentes de grupos armados fueron detenidos por cargos similares, entre ellos el exdirigente de las FRPI, Justin Matata Wanaloki, alias “Cobra Matata”.

Aliento al Gobierno a que prosiga sus esfuerzos para aplicar el plan de acción mediante la institucionalización de procedimientos, la adopción y la difusión de los procedimientos operativos estándar sobre evaluación y verificación de la edad y la persistencia en su compromiso con la lucha contra la impunidad.

En el momento de redactarse el presente informe (marzo de 2016) estaban siendo investigadas las denuncias de explotación y abuso sexual de los niños contra miembros de los contingentes militares de la MONUSCO de Sudáfrica y la República Unida de Tanzanía. Se corroboraron otros dos incidentes en los que participó personal militar de Benin y Sudáfrica.

       [1] MONUSCO, “Invisible survivors: girls in armed groups in the Democratic Republic of the Congo from 2009 to 2015”,  25 de noviembre de 2015.

Partes en la República Democrática del Congo

  1. Alianza de Fuerzas Democráticasa,b,d
  2. Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (Forces armées de la République Démocratique du Congo)a,c, • Esta parte ha concertado un plan de acción con las Naciones Unidas de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad 1539 (2004) y 1612 (2005).
  3. Fuerzas Democráticas de Liberación de Rwandaa,c,d
  4. Fuerzas de Resistencia Patrióticas de Ituria,c,d
  5. Ejército de Resistencia del Señora,b,c,e
  6. Alianza Mayi-Mayi de Patriotas por un Congo Libre y Soberano “Coronel Janvier”a
  7. Unión de Patriotas Congoleños por la Paz (UPCP), también conocidos como Mayi-Mayi “Lafontaine”a
  8. Mayi-Mayi Simbaa,c
  9. Mayi-Mayi Kata Katangaa
  10. Defensa de Nduma para el Congo/Chekaa,b
  11. Mayi-Mayi Nyaturaa
  12. Raia Mutombokia,c

* Las partes subrayadas han figurado en los anexos al menos cinco años y, por tanto, están consideradas autores persistentes.

Partes que reclutan o utilizan a niños.
b Partes que causan la muerte o mutilación de niños.
c Partes que cometen actos de violación y otras formas de violencia sexual contra niños.
d Partes que llevan a cabo ataques contra escuelas u hospitales.
e Partes que secuestran a niños.