Información basada en el Informe del Secretario General sobre la cuestión de los niños y los conflictos armados (A/70/836–S/2016/360)) publicado el  20 de abril de 2016.

Tres zonas: Kordofán del Sur, Nilo Azul y Abyei

En los Estados de Kordofán del Sur y del Nilo Azul continuaron los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y el Movimiento de Liberación del Pueblo del Sudán-Norte (MLPS-N) y se informó también de ataques contra civiles. La última ronda de conversaciones de paz entre ambas partes, que tuvo lugar en noviembre, fue poco fructífera. También se produjeron actos de violencia intercomunitaria, incluso en Abyei. Además, durante el período los grupos armados operaron a lo largo de la frontera con Sudán del Sur. Debido a las limitaciones al acceso, las Naciones Unidas no pudieron verificar todas las denuncias y es posible que las cifras reales sean más elevadas.

Las Naciones Unidas documentaron cuatro casos de niños reclutados y utilizados por las Fuerzas Armadas Sudanesas. Como señalé en mi informe anterior (A/69/926–S/2015/409), los grupos armados siguieron llevando a cabo actividades transfronterizas y dos niños fueron reclutados por el MLPS-N en asentamientos de refugiados ubicados en Sudán del Sur.

Las Naciones Unidas documentaron 28 incidentes de muerte y mutilación, principalmente a manos de las Fuerzas Armadas Sudanesas (16) y el MLPS-N (6), de los que fueron víctima 43 y 38 niños, respectivamente. La mayoría de los incidentes fueron consecuencia de ataques contra civiles perpetrados por fuerzas gubernamentales y el MLPS-N, bombardeos aéreos, bombardeos de artillería y fuego cruzado. Dos de ellos también fueron consecuencia de enfrentamientos tribales y de la acción de restos explosivos de guerra. Además, las Naciones Unidas documentaron la muerte y la mutilación de cuatro niñas en un bombardeo aéreo de las Fuerzas Armadas Sudanesas en Sudán del Sur.

Se documentó que elementos de las Fuerzas Armadas Sudanesas y milicias afiliadas violaron a cuatro niñas y un niño. La violencia sexual contra los niños siguió siendo un motivo de grave preocupación y se cree que las cifras comunicadas son inferiores a las reales debido a la falta de acceso.

Siete incidentes de ataques contra escuelas (dos), hospitales (tres) y personal protegido (dos) se atribuyeron a las Fuerzas Armadas Sudanesas (dos), al MLPS-N (dos) y a autores desconocidos. Se produjeron dos incidentes durante enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y el MLPS-N. Por ejemplo, según información, el 20 de enero las Fuerzas Armadas Sudanesas bombardearon un hospital operado por Médicos Sin Fronteras ubicado en los montes Nuba y, en abril, el MLPS-N mató a un miembro del personal médico y a un docente en Kordofán del Oeste.

Las Naciones Unidas documentaron el secuestro de ocho niños, cinco de ellos en Abyei, ocurridos en enero y marzo durante ataques de los miseriyas contra aldeas de la comunidad ngok dinka. Los niños fueron liberados y se reunieron con sus familias gracias a la mediación de las Naciones Unidas. Según información, el MLPS-N secuestró a otros tres niños varones, dos de ellos en Sudán del Sur.

El Gobierno siguió restringiendo el acceso humanitario, lo cual impidió que unos 165.000 niños fueran vacunados.

 

Darfur

Durante el período, siguieron produciéndose enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad del Gobierno y los grupos armados, especialmente en la zona de Jebel Marra, lo cual dio lugar a importantes desplazamientos. La situación imperante, agravada por los bombardeos aéreos y los enfrentamientos intertribales cada vez más letales, dio lugar a que se cometieran violaciones graves contra los niños.

El equipo de tareas sobre vigilancia y presentación de informes en el país verificó que las Fuerzas Armadas Sudanesas reclutaron a cuatro niños varones en Darfur Occidental, entre ellos un niño que, según se informa, participó en los combates que tuvieron lugar en junio entre la facción Abbas del Movimiento por la Justicia y la Igualdad (MJI) y las Fuerzas Armadas Sudanesas. Se recibieron más denuncias contra las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Respuesta Rápida del Gobierno, las cuales no pudieron verificarse. Además, las Naciones Unidas documentaron seis casos de niños reclutados por el MJI en asentamientos de refugiados en el estado de Unidad (Sudán del Sur). Durante la visita que mi Representante Especial realizó en marzo de 2016, estuvo en contacto con 21 niños que el Servicio Nacional de Inteligencia y Seguridad mantenía detenidos desde abril y agosto de 2015 por su presunta asociación con el MJI. Los niños al parecer habían sido reclutados en Kordofán del Sur y Sudán del Sur y utilizados en combate en Darfur y Sudán del Sur. Mi Representante Especial abogó para que los niños pudieran mantener más contacto con las Naciones Unidas y para que fueran liberados y pudieran volver a reunirse con sus familias.

La mayoría de las violaciones verificadas consistieron en muertes y mutilaciones (196). Alrededor del 50% de los niños murieron (21) y sufrieron mutilaciones (74) debido a la acción de restos explosivos de guerra, aunque también hubo otras víctimas como consecuencia de tiroteos indiscriminados, enfrentamientos intercomunitarios en Darfur Oriental y bombardeos aéreos. No se pudieron documentar una serie de casos que ocurrieron en zonas de acceso restringido.

Se comprobaron 45 incidentes de violencia sexual contra 60 niños, entre ellos un varón, los cuales se atribuyeron a hombres armados no identificados (35), milicias (13), las Fuerzas de Respuesta Rápida (5), nómadas armados (3), las Fuerzas Armadas Sudanesas (2), y la policía y el MJI-Ala pro Paz (1 cada uno). Además, las Naciones Unidas en Sudán del Sur documentaron tres incidentes por parte del MJI que afectaron a 12 niños.

Trece escuelas sufrieron daños o saqueos a manos de la Policía de Reserva Central y las Fuerzas de Respuesta Rápida, así como durante los bombardeos aéreos de las Fuerzas Armadas Sudanesas y los enfrentamientos intertribales. Todos los incidentes, excepto uno, tuvieron lugar en la parte oriental de Jebel Marra. En otros dos incidentes, elementos de las Fuerzas de Respuesta Rápida amenazaron al personal escolar. Dos ataques contra hospitales y personal protegido se atribuyeron a las Fuerzas de Respuesta Rápida y la Policía de Reserva Central.

El acceso humanitario, en particular a Jebel Marra, siguió estando sumamente restringido, lo que obstaculizó los esfuerzos para llegar a las comunidades afectadas, incluidos los niños.

El equipo de tareas sobre vigilancia y presentación de informes en el país mantuvo conversaciones con grupos armados, y en septiembre el MJI emitió una orden por la que se prohibía el reclutamiento y la utilización de niños. Además, en mayo mi Representante Especial se reunió en Austria con los dirigentes del MJI, el Ejército de Liberación del Sudán-Minni Minawi y el Ejército de Liberación del Sudán-Abdul Wahid durante las consultas organizadas por la Operación Híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas en Darfur y el Centro de Estudios de Austria para la Paz y la Solución de Conflictos. Los dirigentes de los grupos emitieron una declaración conjunta en la que se comprometieron a erradicar e impedir las violaciones graves contra los niños. Por último, en junio el MLPS-N firmó la Escritura de Compromiso para la Protección de los Niños contra los Efectos de los Conflictos Armados del Llamamiento de Ginebra.

En marzo de 2016, mi Representante Especial visitó el Sudán y fue testigo de la firma de un plan de acción por parte del Gobierno para erradicar e impedir el reclutamiento y la utilización de niños en sus fuerzas de seguridad. Valoro positivamente esa medida y cuento con que el Gobierno vele por que el plan de acción se ejecute rápida y plenamente.

El equipo de tareas sobre vigilancia y presentación de informes en el país prestó apoyo técnico al personal gubernamental y a las comunidades locales a través de campañas de sensibilización, el desarrollo de vías de remisión y redes comunitarias de protección de los niños. Si bien la impunidad por las violaciones graves siguió siendo un motivo de preocupación, se observaron avances, como, por ejemplo, las detenciones por casos de violencia sexual y muerte y mutilación de niños. Exhorto al Gobierno a velar por que se exija la rendición de cuentas por todas las violaciones graves.

Partes en el Sudán

  1. Fuerzas de seguridad gubernamentales, incluidas las Fuerzas Armadas Sudanesas, las Fuerzas de Defensa Popular y las fuerzas de policía del Sudána,•
  2. Movimiento por la Justicia y la Igualdada
  3. Milicias partidarias del Gobiernoa

 

Partes que reclutan o utilizan a niños.

•  Esta parte ha concertado un plan de acción con las Naciones Unidas de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad 1539 (2004) y 1612 (2005).